Sensibilidad
Muchas veces, los videojuegos hieren sensibilidades. Es normal, dado que en ellos suele haber mucha violencia, bastante machismo y no poco racismo. Y conste que no me refiero a juegos polémicos como pueden ser los GTA. En este juego no hay absolutamente nada que me parezca mal. Por el simple motivo de que en ellos no hay ni la más mínima mala intención. El juego es pura provocación, y toda la violencia, la drogas, el sexo y la discriminación no tienen otro objetivo que llamar la atención de los jugadores. No se trata de que los creadores deseen convencernos de que los comportamientos de los protagonistas son correctos. Tampoco de que el juego refleje lo que ellos consideran normal. El objetivo es apelar a la fascinación por lo prohibido de los jugadores.
Bastante peor me parece que en los juegos de Mario Peach no no sirva para otra cosa excepto ser rescatada. O que el prototipo de heroína de videojuegos sea una tia buena que se comporta como un machorro. Pero es un hecho que vivimos en una sociedad machista, y sería injusto pedir que los videojugos se libraran de esta lacra a un ritmo mayor que otros campos. Sobre todo por que el mercado del videojuego está compuesto principalmente por hombres, y es normal que los juegos siempre adopten su perspectiva particular. Después de todo , el machismo es un asunto bastante irrelevante mientras se quede dentro de cada uno y no afecte a las mujeres.
Pero el caso de hoy trata de otra forma de discriminación, el racismo. Y es que al parecer el malo del juego LocoRoco tiene cierto parecido con unas caricaturas de negros que se hacín en lso años 60 en Estados Unidos. En fin, eso es lo que tiene la sensibilidad.

