Juegos viejos
Hasta ahora, cuando un juego no estaba disponible en las tiendas y aun encima la consola para la que vio la luz ya había terminado su ciclo vital, me consideraba con todo el derecho del mundo para bajarme Internet una copia del juego y un emulador para disfrutarlo. Al fin y al cabo, la compañia creadora del juego ya no iba a poder ser compensada por su esfuerzo y a mí seguramente me resultaría casi imposible encontrar el título de segunda mano. La ley dirá lo que quiera, pero yo no le hacía mal a nadie, y no creo que nadie en su sano juicio pudiera reprocharme nada.
Pero parece que los juegos retro poco a poco dejan de pertenecer a los aficionados más empedernidos y de estar fuera del negocio del videojuego moderno. La Virtual Console de Wii, el Bazar de Xbox 360 y las descargas de juegos de PSX para la PSP no van a dejar en paz a los muertos. A mí no me parece mal que nos vuelvan a ofrecer clásicos si con ello no descuidan el catálogo nuevo, siempre se juega mejor en una máquina optimiza que en un emulador para PC. Otra cosa muy distinta es que sea razonable que las propiedades intelectuales duren tantísimo tiempo. Pero eso ya es otro tema que trasciende a los videojuegos.
