El tedio y la fustración
Cuando no eres capaz de hacer algo… ¿lo dejas de lado desinteresado, aunque en principio te apeteciera hacerlo? ¿O lo sigues intentando hasta conseguirlo, obcecándote más cuanto más fallas?
Estas preguntas definen a los jugadores respecto a su resistencia a la frustración que sienten ante la dificultad en un videojuego. Parece una tonteria, pero la dificultad es uno de los factores más críticos para disfrutar de un juego. Si es demasiado difícil te aburrirás de hacer todo mil veces, y lo que es peor, puede que dejes el juego por cansancio o seas totalmente incapaz de pasar una parte. Pero un juego demasiado fácil, en el que no tengas que esforzarte, puede ser igualmente desmotivador. Aquí es donde entra el factor personal. Para alguna gente repetir diez veces un enemigo final es desesperarse, aborrecer el juego y dejar de jugarlo. Para algunas personas el límite es más alto y para otras es más bajo. Pero hay jugadores que están dispuestos a esforzarse al límite en los juegos, y aparte de que se rinden mucho más tarde, incluso disfrutan repitiendo las partes difíciles y sudando la gota gorda para pasar los niveles.
Es muy complejo dar con la dificultad acertada debido a esto. El ajuste automático no sirve, por que se pone a un nivel que no siempre es el que desea el jugador. Por eso siempre me ha parecido muy acertado preguntar antes de empezar las partidas si quieres que el juego sea más fácil o difícil. Así se adaptará mejor al gusto de cada uno. Y una vez el jugador decida que reto desea, sí que se debe aplicar la dificultad automática para que obtenga lo que quiera, de forma que el modo difícil sea igual de complicado para un jugador muy hábil que para un novato. Osea, que sea adecuado para cualquier jugador, por que la difícultad depende de las habilidades de cada uno, que son muy variables.
Ni que decir tiene que otras prácticas, como hacer los juegos difíciles para alargarlos, o hacer un juego complicado por defecto sin pensar en la gente torpe, son claramente negativas para los jugadores o la industria. No hay que olvidar que aunque algunos juegan para competir, otros lo hace sólo por diversión. Así que lo mejor es que todos nos podamos divertir con los juegos. O al menos eso debería ser así para la industia que vende juegos, pero parece que no aprenden. Larga vida al modo fácil.
