El futuro en el bolsillo

 Hay una dirección hacia la que se mueve el videojuego que es inquietante. La de ser un extra de dispositivos no dedicados a él, un entreteniento añadido a la función principal de un producto. Se trata de juegos destinados a personas que no juegan normalmente, y que de vez en cuando lo usan para pasar el rato, o sencillamente les gusta ver que el gadget que se han comprado hace muchas cosas, y sólo juegan cinco minutos.

 El campo más destacado es el de los juegos en el móvil. Todo el mundo tiene uno, así que es normal que se lanzen muchos productos. Además, a la gente le encanta que su móvil haga todo tipo de cosas, y descargan entusiasmados cualquier tontería. Hay ventajas, como que un móvil suele ser bastante más portable que una portatil, o que es compañero inseparable de casi todo el mundo, por lo que podemos jugar si ir más cargados de lo que estaríamos normalmente. Pero las desventajas son enormes. El diseño de los moviles no permite un control cómodo, su capacidad gráfica es escasa y las enormes diferencias entre modelos hace que los esfuerzos de programación se dividan y los resultados sean muy dispares. Por no hablar que, hasta ahora, todo lo que se lanza son juegos para casuals. Quizá se salven los de Id y algún plataformas 2D que trae recuerdos de épocas pasadas. Pero la mayoría de los títulos son puzles, licencias de películas o incluso licencias de juegos de éxito.

 La pregunta más interesante es si estos productos tan populares darán pie a una nueva generación de jugadores de verdad, o si se transformarán en hordas de casuals dispuestos a acabar con el videojuego. Aunque, siendo realistas, lo más probable es que echen unas partidas mientras les haga gracia y luego se olviden del tema. En cualquier caso, una parte muy importante del videojuego está en los móviles. O si no del "videojuego" como arte, si de al industria del videojuego. Cada vez estos productos mueven más dinero, y eso implica que cada vez los productos serán más elaborados y con más presupuesto. Y por lo tanto, podrían ser productos excelentes si están bien orientados y no son simples reconversiones del Need for Speed de turno.

 En cualquier caso, no me atrevería a dar previsiones en este campo. Podría parecer que el futuro está en la convergencia de todos los gadgets, pero por ahora en las consolas no está claro. Sólo hay que ver el éxito de la sencilla DS frente a las posibilidades multimedia de la PSP, o el rotundo fracaso de la Ncage. Lo que está claro es que seguirán existiendo portatiles muchos años, sólo los más casuals jugarán en los móviles, que siempre estarán limitados por tener otras funciones que atender. Otra cosa es que cada vez las portátiles hagan más cosas, incluso llamadas. Y es que incluso Nintendo, que es muy reacia a poner extras en sus máquinas, ha puesto varias cosas jugosas en la Wii (navegador, correo). Un poco secundarias, pero que están ahí. Así que no sería de extrañar que la PSP2 trajera móvil, cámara, GPS y hasta un secador de pelo.

 Pero hay que reconocer que en el campo de los móviles también ha habido avances. La Ncage fue un paso adelante muy serio, más que nada por su intención clara de introducirse en el mercado de los juegos. Por desgracia fue un desastre, en buena parte por que Nokia no hizo un verdadero híbrido entra consola y móvil, sólo un móvil ligeramente adaptado. Pero otros fabricantes están tomando nota y haciendo móviles con un buen diseño de consola. Lógicamente, aún no son populares, y nunca van a serlo mucho por la falta de apoyo de las desarrolladores. Pero parece que ya hay conciencia del camino a seguir. Y en todos los móviles está aumentando la potencia gráfica, y las pantallas crecen y se hacen táctiles. Así que la base cada vez es mejor. Falta que aparezcan más títulso de calidad. Y sobre todo, que el público que puede apreciarlos empieze a tener por jugar fuera de las máquinas tradicionales.

Posted: January 16, 2007 Comments (0)