Sencillo, barato, divertido
Estas tres características son las que han llevado a las consolas a su máximo apogeo y al PC lo han recluido a determinados géneros. El PC puede ser superior técnicamente, pero hay que admitir que no es la mejor plataforma para jugar. Es terreno de hardcores o de gente tan casual que no se ha planteado comprar una máquina dedicada.
El problema es que, mientras Nintendo apuesta por acercase al público, las otras dos compañias se alejan, sobre todo Sony. Y es que Ps3 es una máquina poco accesible por su precio, una importante barrera de entrada. Además, al igual que un PC, sirve para muchas más cosas (Blu-ray, Linux, internet…) con lo que se cargan la sencillez. Y luego está el tema de la potencia. Es bueno que el salto generacional aumente la capacidad gráfica, pero sólo si nos podemos quedar en un precio razonable. Una consola nunca puede, ni debe, competir con ordenadores de 2000 €.
El caso es que las compañías están perdiendo el norte en busca de la superioridad tecnológica. Menos mal que las ventas de Nintendo les están recordando que los consumidores tiene otras preferencias aparte de procesadores ultrarrápidos y HD.
Supongo que en la próxima generación todas apostarán por la innovación, pero mientras tendremos que aguantarnos y pagar máquinas excesivas que nos ofrecen más de lo mismo.
