El futuro según El Jugador
¿Hacia donde va el futuro del videojuego? Eso no lo sabe nadie, por que en cualquier momento puede venir una compañia en decadencia, sacarse de la manga unos acelerómetros, una pantalla táctil y un ejército de casuals y con ellos revolucionar la industria. Aún así el otro día discutí con un amigo de lo que nos esperaba dentro de unos años y se nos ocurrieron posibilidades muy interesantes.
La posibilidad técnica más interesante sería la deslocalización de las consolas. La idea sería trasformar las aparatosas máquinas que ocupan nuestros salones en terminales tontos sin capacidad de procesamiento, que únicamente reciben el video y el audio por streaming a través de internet y envían nuestra interacción. Esto presenta ventajas muy claras, ya que evitaríamos fabricar una consola para cada jugador. Cada comprador tendría una especie de AppleTV en plan sencillo en su casa, y todas las consolas estarían en centros de procesos de datos, de forma que cuando un americano dejan su consola para ir a dormir, otro europeo que se despierte la pueda usar. Reducción de costes, una palabra mágica para las compañias. Las unidades ópticas quedarían obsoletas y los discos duros no tendrían datos duplicados sin necesidad. Además aunque la máquina sea un auténtico horno (en tamaño y calor) no pasaría nada, estaría en un bien refrigerado almacen chino.
Otro reducción de costes vendría del lado de los distintos hardwares que se podrían usar. Y es es una pena que haya que dedicar una máquina capaz de mover el Killzone 2 a jugar al Singstar. Pero si el aparato que va procesar el juego la tenemos al otro lado de la red, podemos asignar un hardware distinto según las necesidades del juego. Junto a esto aparece otra posibilidad muy interesante: la posibilidad de transformar las consolas cerradas de hoy en día en máquinas en evolución. Y es que las compañias podrían actualizar el hardware de sus servidores según las necesidades de los nuevos juegos. Esto va en contra de la reducción de costes, pero creo que sería una posibilidad muy tentadora para dejarla escapar.
Ahora viene los contras de la idea: necesita una tecnología de acceso a internet que no va a estar lista para la próxima generación. Pero yo estoy hablando del futuro, no dando fechas concretas. Es de esperar que en algún momento de la próxima década haya amplia cobertura para internet por redes de telefonía móvil con latencias pequeñas y velocidades suficientas para hacer streaming de video HD y sonido multicanal. Sólo habrá que poner en el receptor un modem movil y un decodificador para el video.
¿Y va a pagar la compañia que te vende la consola el enorme tráfico de datos generado? Pues a día de hoy es inimaginable, pero la tecnolgía avanza y los costes bajan. Lo que veo claro es que si fuerzan al usuario a usar su conexión a internet habrá gente que no querrá subirse al carro o tendrá conexiones muy lentas. O quizá no, en ese futuro puede que el acceso a internet de alta velocidad lo demos por hecho, como supones que quien compra una Ps2 tiene electricidad en casa. Otra posibilidad tentadora es que si hacemos el receptor lo suficentemente pequeño, incluso se puede acoplar una pantalla y usar como portatil.
Lo que está claro es que en una industría sin discos, es una tontería seguir vendiendo juegos. Lo lógico sería, dado que se puede tener acceso inmediato a todo el contenido, hacer bonos por horas o tarifas planas de juego. Luego según lo que jugaras, ya se repartiría el dinero entre los creadores de los juegos. Pero estó sería sólo el principio, una vez metido el aparato en tu casa con la excusa de los videojuegos, el poder hacer streaming permite ofrecer cine, música, TV, acceso a internet… Dependiedo de lo que permita el ISP que ofrezca la conexión, las compañias de juegos se podrían convertir en las dueñas del salón. Y tener una cuota mensual (aunque ofrezcan opciones prepago para los indecisos) significa unas ganacias regulares que evitarían los altibajos de los cambios de generación. Por que ya no sería nunca más necesario cambios de generación, dado que se podría cambiar la máquina servidora.
Es una visión a largo plazo, pero yo creo que bastante realizable. Veremos si de aquí a 20 años he acertado en algo.
