Los hilos de los poderosos y los juegos prohibidos
¿Por qué en las consolas no podemos encontrar juegos pornográficos? El público de los videojuegos, varones de entre 14 y 30 años, es ávido consumidor de estos productos. La elevada calidad gráfica de esta generación permitiría crear modelos virtuales muy apetecibles. Y mandos como el de la Wii se adaptarían muy bien a las necesidades de "control" de un juego de este tipo.
¿Por qué en las consolas no podemos encontrar juegos con mensajes políticos al estilo Farenhait 9/11 o de denuncia como Una Verdad Incómoda? Al fin y al cabo, los juegos son un medio de comunicación de masas, y muchos títulos superan el mero entretenimiento. Además los libros o películas denuncia son bastante frecuentes, y sería lógico que una industria que se dirige hacia la madurez quiere encontrar nuevos caminos expresivos.
La respuesta a estas preguntas es muy sencilla: las empresas que manejan el mundillo (Sony, Microsoft y Nintendo) imponen una férrea censura a los creadores. Lanzar un títulos para sus máquinas implica jugar con sus reglas: violencia sí, sexo y política no. Una moralidad estilo americano que atenaza la creatividad de toda un industria y limita las opciones de los consumidores.
Es fácil entender que estos temas fueran tabús hace una década, cuando los videojuegos aún eran generalmente considerados cosas de niños. Pero a día de hoy es inaceptable que las first parties sigan siendo un protector benévolo que decide lo que sus usuarios deben jugar o lo que terceras compañias pueden lanzar.
Pero viendo como están las cosas, con continuas escándalos y censuras a títulos violentos, no creo que las compañias estén dispuestas a arriergarse más. Así que habrá que seguir jugando a reventar a tiros todo lo que se nos pas por delante, igual que hacíamos en el patio del colegio con pistolas de plástico. A esta industria aun le falta mucho para ser mayor.

holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Comment by gabriel mauricio — December 24, 2007 @ 2:55 am