La resurrección de los clásicos
Estas navidades parece que son los géneros clásicos los que más se van a llevar. Atrás quedan zarandajas casual estilo Nintendo, juegos sociales de Sony o géneros novedosos de Microsoft.
Por un lado Nintendo presenta como peso pesadísimo el Super Mario Galaxy, un plataformas clásico, lleno de innovaciones y usos del wiimote, pero clásico en el fondo. Y es que a la hora de la verdad, por mucho que apostemos por la innovación, hay que tener algo de fondo de catalogo sólido y de toda la vida.
Y Sony tiene como estrella el interesantísimo Uncharted, que no es más que un refrito resultón entre los tiros del Gears of War y los saltos del Tomb Raider. Gráficos espectaculares y una jugabilidad tradicional pueden ser suficientes para hacer un must-have, sobre todo si es Naughty Dog quien lleva las riendas.
Y que voy a decir del triple A multiplataforma de estas navidades que no se haya dicho ya. Pues que es un título de estructura y jugabilidad tremendamente ortodoxas, pero que lleva a un extremo de calidad insólito todos los aspectos del juego, lo que redunda en un acabado increible. Un juego que renuncia a innovaciones y estridencias en favor de una contrastada jugabilidad clásica.
Yo siempre estoy a favor de la originalidad, pero a veces también da gusto probar un título convencional cuando es de calidad y al menos es una saga nueva, no un refrito de un episodio anterior. Parece que estas navidades nos esperan pocas novedades, pero mucha calidad.
