Hace poco Satoru Iwata comentaba que los líneas económicas de juegos le parecían una mala idea, por que hacían que a la larga los jugadores decidieran esperar al rebaja del precio en vez de comprarlo a su salida. Y la verdad es que coincido con el bastante.
Claro está que en su momento la línea Platinum me pareció una gran idea. No sólo por que me supusiera un gran ahorro personal. Ese precio significaba que personas que no accedían al mundo de los videojuegos por su alto precio se animaran a entrar en él. A muchos nos permitía probar títulos que a precio completo nunca habríamos comprado por que no eran de nuestro completo agrado. Otros pensamos que ese precio animaría mucho las ventas y podía compensar a Sony gracias a un mayor número de títulos vendidos. En cualquier caso, como eran juegos cuya vida comercial estaba próxima a su fin, la bajada de precios difícilmente iba a suponer una pérdida.
Pero los años pasaron, y la idea empieza a presentar fisuras. Muchos se preguntan si es buena idea alejar al publico de las novedades haciéndoles saber que dentro de un año las encontrarán a mitad de precio. Es malo para la industria que muchos de sus jugadores no puedan acceder a los títulos que desean hasta dentro de muchos meses. Además, hay bastantes jugadores que sólo compran títulos de precio reducido, cuando podrían resultar más rentables comprando títulos a precio completo.
Por eso pienso que sería una buena idea que el precio de un título no variara apenas con el tiempo, sólo algunas rebajas después de que salga su secuela. Pienso que sería muy interesante que hubiera una cierta rebaja en la mayoría de los juegos, y que ese precio se mantuviera. De ese modo se lograría incentivar el consumo de las persona que compran títulos a precio completo y al mismo tiempo acercar el producto a los consumidores más preocupados por el precio. Pienso que, en términos globales, no tendría que representar una pérdida de ingresos para las compañias. Aunque supongo que ellas tienen sus economistas que ya han echo estas cuentas, y que no les compensa este modelo. Pero una cosa es muy cierta, un juego de más de 60 € lo tiene muy difícil para llegar al público casual.
Otra cosa que tampoco entiendo es la considerable uniformidad de precios que actualmente existe, aunque poco a poco se va rompiendo. No es normal ni lógico que un producto de primera calidad, con un coste de producción elevado y destinado al mercado hardcore tenga el mismo precio que un juego mediocre, barato de realizar y pensado para niños. Esto quizá sea un vicio heredado de industrias como la del cine o de los discos, pero si cada juego se vendiese a el precio que le correspondiese, los títulos más sencillos verían aumentadas sus ventas sin dañar a los de corte más clásico.
Supongo que todas estas posibilidades ya las han sopesado los directivos de las compañías, y que han considerado que no eran beneficiosas. Pero a mí tanto inmovilismo me parece sospechoso. Algo me hace pensar que nadier quiere hacer un movimiento muy fuerte con el tema de los precios, por que ello podría generar una competencia que no sería buena para nadie, excepto los consumidores. En cualquier caso, muy poco a poco vamos viendo iniciativas tímidas, que pienso que en unas pocas décadas (tirando por lo bajo) revolucionarán el actual sistema de precios de la industria.